Un hombre de 51 años fue detenido en la localidad bonaerense de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, como principal sospechoso del asesinato de Erika Antonella Álvarez, la joven de 25 años cuyo cuerpo fue encontrado el 8 de enero en un basural del barrio Manantial Sur de Tucumán.
La captura se concretó gracias a un operativo conjunto entre la Policía de Tucumán y la Policía Federal Argentina, que venía buscando al prófugo desde el hallazgo del cuerpo. El sospechoso estaba intensamente buscado y fue localizado en territorio bonaerense tras un trabajo de seguimiento que incluyó la colaboración de diferentes fuerzas de seguridad.
El detenido, identificado por fuentes oficiales, será trasladado a Tucumán para ser puesto a disposición de la Justicia provincial, donde deberá enfrentar el proceso por el femicidio de la joven.
La autopsia preliminar realizada a Álvarez determinó que su muerte se produjo por un traumatismo craneofacial grave con luxación cervical, resultado de severos golpes en la cabeza y cuello, lo que fue interpretado como un signo de extrema violencia en el ataque que sufrió antes de ser descartada en el basural.





