El juicio contra Agostina Páez, acusada de realizar gestos racistas en un boliche de Río de Janeiro, comenzará este martes en la justicia brasileña.
La joven, de 29 años, llega a esta instancia bajo prisión domiciliaria, imputada por tres hechos de injuria racial, un delito que en Brasil contempla penas severas y no es excarcelable.
Según fuentes del caso, la primera audiencia se realizará en el Tribunal Penal N°37, a cargo del juez Guilherme Schilling Pollo Duarte. Allí, tanto la fiscalía como la querella presentarán sus argumentos y conclusiones iniciales.
El episodio que derivó en la causa ocurrió durante una salida nocturna. De acuerdo a la versión de la propia Páez, todo comenzó por una discusión con el personal del local a raíz de una cuenta mal cobrada. Sin embargo, en medio del conflicto, realizó gestos discriminatorios que fueron registrados en video y rápidamente se viralizaron, convirtiéndose en una pieza clave de la investigación.
En los últimos días, la abogada publicó un mensaje en redes sociales en el que reconoció la gravedad de lo ocurrido y pidió disculpas. “Fue una reacción muy grave”, expresó, y aseguró que su intención de disculparse antes se había visto frenada por recomendaciones de su defensa anterior.
Con el inicio del juicio, el caso entra ahora en una etapa decisiva, mientras la justicia brasileña avanza en la evaluación de las responsabilidades y eventuales sanciones.





