En un giro inesperado dentro de la diplomacia sudamericana, Brasil anunció que dejará de representar a la Argentina ante el gobierno de Venezuela, función que venía desempeñando desde mediados de 2024 tras la expulsión de los diplomáticos argentinos de Caracas por el régimen de Nicolás Maduro.
La decisión fue comunicada oficialmente por la Cancillería brasileña tanto a las autoridades venezolanas como al gobierno argentino, y pone fin a casi dos años en los que la misión diplomática de Brasil en Caracas custodiaba la residencia oficial argentina y defendía los intereses consulares de Buenos Aires en ese país.
Desde julio de 2024, cuando se produjo la ruptura de relaciones entre Argentina y Venezuela, Brasil había asumido ese papel para garantizar la presencia diplomática de la Argentina en Caracas. Sin embargo, la creciente tensión bilateral —especialmente tras el posicionamiento del presidente argentino Javier Milei, alineado con Estados Unidos en el marco de la intervención militar que culminó con la captura de Maduro— habría sido un factor determinante en la decisión de Brasil.
La medida se da en un momento crítico para la región, justo antes de una cumbre prevista para el 17 de enero en Asunción, donde se firmará un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, y en medio de cuestionamientos sobre la asistencia del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al encuentro.
En respuesta, el gobierno argentino inició gestiones para que un nuevo país represente sus intereses diplomáticos en Venezuela. Italia surge como principal candidato debido al fuerte vínculo político y personal entre el presidente Milei y la primera ministra Giorgia Meloni, aunque el traspaso no será inmediato: requirirá la aceptación formal del gobierno venezolano.





