Argentina enfrenta este 1 de febrero de 2026 un pago de USD 878 millones en concepto de intereses con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el primero del año dentro del calendario de obligaciones pactado en el programa financiero vigente.
La cifra surge de la conversión de 605,7 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) —la unidad de cuenta del FMI— a dólares, con un tipo de cambio de 1,45 USD por DEG, según datos oficiales del organismo multilateral.
Para poder afrontar ese vencimiento sin acumular tensiones adicionales sobre las ya ajustadas reservas internacionales, Argentina recurrió a una operación con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos: en los últimos días compró DEG por un monto similar (USD 872 millones), precisamente para utilizar esos activos en el pago al FMI.
Esta modalidad —adquirir DEG en el mercado global, donde Estados Unidos es el principal vendedor de esta “moneda” del FMI— es la herramienta que permitirá concretar el giro al Fondo este lunes al tiempo que alivia la necesidad de extraer dólares directamente de las reservas del Banco Central (BCRA).
El giro al FMI se produce en un contexto en el que los depósitos del Tesoro argentino en el Banco Central estaban reducidos, lo que había generado dudas sobre la disponibilidad de dólares para cumplir con las obligaciones. Precisamente por eso, la operación con el Tesoro estadounidense fue clave para asegurar que los fondos estén “en tiempo y forma”.





