En una entrevista con Infobae, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ratificó el respaldo oficial al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y desestimó las críticas de sectores opositores, especialmente las de la CGT y el kirchnerismo, a quienes acusó de proteger intereses internos por sobre los derechos de los trabajadores.
Adorni afirmó que la iniciativa oficialista busca revertir décadas de estancamiento e informalidad en el mercado laboral, que según cifras oficiales se ubica en torno al 43 % de los trabajadores sin cobertura formal, es decir sin aportes jubilatorios, obra social ni otros beneficios sociales.
Para el funcionario, la oposición —especialmente los sectores sindicales y el kirchnerismo— no tiene argumentos válidos para oponerse al proyecto y, en cambio, defiende intereses propios y un “sistema que condenó a millones a trabajar sin derechos”. Según su análisis, ese esquema se traduce en altos niveles de informalidad y salarios bajos que perjudican a la mayoría de los trabajadores.
Adorni sostuvo que la reforma laboral está diseñada para fomentar la creación de empleo formal y ofrecer “seguridad jurídica” a empleadores y empleados, al tiempo que criticó duramente la defensa de un esquema laboral tradicional que, a su juicio, no ha generado empleo con derechos plenos.
El debate por la reforma se da en medio de una agenda legislativa compleja, con sesiones extraordinarias del Congreso en curso y una fuerte polarización política sobre el rol de las normas laborales, los sindicatos y los derechos de los trabajadores.





