Boca Juniors, con una formación alternativa por su compromiso del próximo martes por la Copa Libertadores, cayó goleado ante Banfield por 3 a 0, en un partido jugado anoche en la Bombonera por la sexta fecha de la Liga Profesional de Fútbol.
Los tres goles del “Taladro” fueron anotados en el primer tiempo por Giuliano Galoppo (21m) y Ramiro Enrique (34m y 38m).
Es que el equipo de Claudio Vivas se dedicó a achicar espacios, cortar y salir rápido, papel que llevó adelante a la perfección. Fue así que en tres ocasiones, una de ellas anulada por fuera de juego, Ramiro Enrique picó en diagonal, dejó en evidencia a los centrales y escapó mano a mano con Javier García. El delantero no pudo definir en una de esas situaciones por haber enganchado y la otra se la tapó el arquero Xeneize.
Pero Banfield no perdonó y en una acción similar, Nicolás Domingo recuperó, Enrique escapó por derecha y lanzó un centro perfecto para que Giuliano Galoppo improvise una pirueta en el aire y estampe el 1 a 0 a los 21 mintuos. El conjunto de Sebastián Battaglia, pese a las evidentes falencias en la generación, la ausencia de presión ante la périda y los malos retrocesos, mantuvo la misma idea y prontó se encontró en mayor devsentaja en el marcador.
Esta vez fue una mala salida de Gastón Ávila la que le permitió al Taladro recuperar la pelota y, en tres toques, dejar que Agustín Urzi avance en velocidad por izquierda y lance el buscapié perfecto para la entrada en velocidad de Enrique. En 33 minutos, el duelo ya estaba 2 a 0.
Pero el desconcierto del Xeneize quedó más claro aún en el tercer gol de Banfield, que provino de un pelotazo largo que ninguno de los dos centrales pudo despejar. Urzi la peleó, Galoppo la dominó y Enrique, figura de la primera mitad, definió para sentenciar la historia en apenas 38 minutos y ante la incredulidad de los presentes.
En el complemento, Banfield se dedicó a tocar la pelota y dejó de lanzar esas pelotas rápidas para sus delanteros, motivo por el cual el juego se alejó de las áreas. Por su parte, Boca se encontró encerrado en un juego de tenencia sin profundidad debido a las limitaciones de Ramírez, Orsini y Vázquez, quienes perdieron todos los duelos individuales ante la defensa del cuadro visitante.
Aaron Molinas, el único que intentó algo diferente en el local, tuvo las más claras de tiro libre y ambas fueron evitadas por el arquero Enrique Bologna.
La gran obsesión en el Xeneize es la Copa Libertadores y por esta razón el director técnico Sebastián Battaglia apostó por un 11 plagado de suplentes para resguardar la integridad física de la mayoría de sus estrellas de cara al choque de vuelta del próximo martes por los octavos de final ante Corinthians (en Brasil igualaron 0 a 0). Esta noche, lo pagó caro.




