Los números no vienen muy bien para el gobierno, y ya se instaló la preocupación por las próximas elecciones. Tampoco se están agarrando de los pelos, porque la mayor tranquilidad la lleva la propia oposición, estancada, inmóvil y dividida, lo que le garantiza larga vida al peronismo en Catamarca.
El tema es que hay muchas internas, y si alguno rompe o apuesta a la división, si no se arregla con Barrionuevo o se cruzan los planetas, se puede dar una elección incómoda que complique el panorama para el 2023.
Hasta ahora se viene arreglando todo billetera en mano. ¿Se acuerdan del frente de los intendentes que reclamaban su lugar en las listas? Bueno, los caudillos del interior desaparecieron, están todos hibernando, y Provincia los tiene bien controlados bajo el zapato. No puede ser de otra forma, porque mes a mes reciben millones y millones de auxilio financiero. Un dolor de cabeza menos para Raúl: ninguno se le va a retobar, porque están dominados por la chequera.
Acá las peleas que asoman son familiares, porque entre los aspirantes a las bancas en el Congreso hay mucho apellido repetido, y hay miedo de que la gente les ponga un freno a sus aspiraciones.
Y el justicialismo no tiene mucho margen de maniobra: la gente no está contenta. Los trabajadores están cansados, los comerciantes ahogados, los empresarios la ven pasar porque los negocios caen siempre en cuatro o cinco amigos.
En el velero del gobierno no hay viento que mueva la nave. Jalil no hace política y no tiene llegada: es el gobernador pero no puede ni soñar con ponerse una campaña al hombro, por mucho espacio y cariño que le aseguren sus medios amigos.
Por eso buscaron el salvavidas que se llama Lucía Corpacci, quien en las últimas semanas empezó la campaña. No va a decir todavía si abandona la diputación a mitad del río, como hizo con la vicegobernación, para lanzarse a la senaduría. Pero está en campaña sin duda, impulsada por el propio gobierno.
Antes aparecía una foto de Corpacci y desde Casa de Gobierno llamaban quejándose. Ahora la incluyen en los partes de prensa. Nunca un diputado nacional tuvo tanto protagonismo como el que se le dio a ella estos últimos días.
Hasta en el Parlamento del NOA apareció. Por su puesto en el Norte Grande, en las reuniones con Alberto Fernández, en todos lados.
El extremo es un parte de prensa donde dice que Corpacci firmó un convenio para construir puentes… ¿qué tiene que ver un legislador nacional con la construcción de un puente? Están para otra cosa.
“Raúl y Lucía firmaron convenio para dos puentes en Santa María” informó alegre el gobierno, que ahora parece que lleva los expedientes de Vialidad Nacional al Congreso para rubrique la exgobernadora.
La apuesta es empezar a mostrar que ella es parte del gobierno y aflojar un poco con Raúl, que no suma votos, a ver si levantan cabeza en las encuestas.
La frutilla del postre fue ella misma avisando que el que gobierna es él… ¿era necesario? Cuando se tiene que aclarar este tipo de cosas significa que todo está tambaleando.
Ya dijimos que ruptura no iba a haber, pero ahora que la campaña empezó, hay que acostumbrarse a ver a Corpacci de vuelta, porque fue convocada a salvarle las papas a Provincia. ¿Qué habrá pedido a cambio del favor? Parece que las listas de diputados y senadores las va a armar ella.





