Racing atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de los últimos años. Luego de la salida de Gustavo Costas como director técnico, el presidente Diego Milito salió públicamente a explicar los motivos de la decisión y defendió el accionar de la dirigencia, aunque la respuesta de los hinchas no tardó en llegar: durante la jornada del sábado se organizó un banderazo frente al Cilindro de Avellaneda en apoyo al entrenador.
En una conferencia de prensa cargada de tensión, Milito sostuvo que la conducción del club consideró que el ciclo de Costas estaba terminado tras un semestre marcado por eliminaciones y malos resultados. “Sentíamos que era el final de un ciclo”, explicó el exfutbolista, quien además asumió parte de la responsabilidad por el presente deportivo del equipo.
El presidente de Racing remarcó que la decisión fue “muy dolorosa”, especialmente por la relación personal que mantiene con Costas y por la identificación histórica del entrenador con el club. Sin embargo, sostuvo que el plantel necesitaba “un cambio de aire” después de la eliminación en la Copa Sudamericana y la temprana despedida del Torneo Apertura.
Aunque desde la dirigencia intentaron mostrar la salida como una determinación consensuada, distintos sectores cercanos al entrenador aseguran que Costas quería continuar al frente del equipo y que la noticia generó sorpresa dentro del plantel.
La reacción de los hinchas fue inmediata. Durante la tarde del sábado, cientos de simpatizantes se acercaron a las inmediaciones del estadio Presidente Perón para participar de un banderazo en respaldo al técnico. Con banderas, bengalas y cánticos contra la dirigencia, los fanáticos expresaron su descontento por la salida de uno de los máximos ídolos contemporáneos del club.
En varios pasacalles colocados alrededor del Cilindro aparecieron mensajes de apoyo hacia Costas y críticas directas a Milito y Sebastián Saja, principales responsables de la estructura futbolística. La protesta reflejó el fuerte respaldo popular que todavía conserva el entrenador, especialmente después de haber conquistado la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025.
El clima interno en Racing ya venía deteriorado desde hacía varias semanas. La eliminación continental ante Caracas, sumada a la irregularidad futbolística y los conflictos dentro del plantel, habían debilitado la posición del cuerpo técnico. Incluso algunos sectores partidarios ya hablaban de desgaste y “olla a presión” en el vestuario antes de la decisión final.
Mientras tanto, la dirigencia trabaja contrarreloj para encontrar al sucesor de Costas. Aunque todavía no hubo confirmaciones oficiales, en Avellaneda aseguran que la intención es cerrar rápidamente un nuevo entrenador para encarar la segunda parte de la temporada y evitar que la crisis deportiva derive también en una fractura política con los hinchas.





