La crisis en Granja Tres Arroyos se agrava con suspensiones y salarios en cuotas

Granja Tres Arroyos volvió a quedar en el centro de la escena por una nueva medida de ajuste sobre su personal: la compañía suspendió a unos 200 trabajadores de su planta de La Lonja, en Pilar, por un período de 180 días. Durante ese lapso, la actividad bajará de cinco a tres días semanales y las jornadas no trabajadas serán abonadas al 50%, en un contexto de fuerte deterioro productivo y financiero.

A la reducción de la carga laboral se suma un problema que los empleados vienen denunciando hace tiempo: el pago de sueldos en cuotas. Según los reportes sindicales y periodísticos, esa modalidad se sostiene desde hace más de un año y terminó por consolidarse como una respuesta permanente a la falta de liquidez de la firma.

El conflicto no surge de manera aislada. La empresa arrastra dificultades desde 2024, cuando inició un procedimiento preventivo de crisis, y durante 2025 se fueron sumando despidos, retiros voluntarios y reestructuraciones internas. En ese proceso, cerca de 400 trabajadores dejaron la compañía, mientras la producción siguió achicándose.

Entre los factores que agravaron la situación aparece la caída de exportaciones tras la crisis por gripe aviar de 2023, que golpeó de lleno el acceso al mercado chino. Las fuentes citadas por los medios hablan de una merma estimada en 160 millones de dólares para la industria y de una reducción en la participación exportadora de la firma, que pasó de concentrar un volumen mayor a mover una porción menor de su producción al exterior.

En paralelo, la tensión laboral también se hizo visible en la planta de Pilar y en otras unidades de la empresa, donde trabajadores realizaron protestas por deudas salariales vinculadas a horas extras, vacaciones y aguinaldo. En ese clima, los operarios advierten incertidumbre y reclaman respuestas tanto a la compañía como a la representación gremial.