La Fiscalía de Instrucción N°6 del Distrito Oeste resolvió elevar a juicio la causa contra una pareja imputada por el delito de “robo simple en calidad de coautores”, en relación a un hecho ocurrido a fines de febrero en la Capital.
La medida fue dispuesta por el fiscal Facundo Barros Jorrat, quien llevó adelante la Investigación Penal Preparatoria y reunió un conjunto de pruebas que permitieron avanzar hacia esta instancia del proceso.
Entre los elementos incorporados se encuentran el acta de procedimiento en el lugar del hecho, testimonios, la denuncia, registros de actuaciones policiales, un acta de hasheo para preservar evidencia digital, inspección judicial con registro fílmico del comercio, inspecciones corporales de los imputados, pericias psiquiátricas, placas fotográficas y una rueda de reconocimiento.
Con base en este cúmulo probatorio, el fiscal formalizó la imputación contra Jonathan Iván Márquez y Samanta Micaela Brizuela. Ambos, al momento de prestar declaración indagatoria, se abstuvieron de declarar y fueron asistidos por el defensor oficial N°3, Miguel Nieva.
Durante el proceso, también se realizó la audiencia de control de detención, que fue confirmada por el juez interviniente. Posteriormente, la Fiscalía avanzó con nuevas medidas probatorias que permitieron concluir la investigación y, alcanzado el grado de probabilidad requerido en esta etapa, dispuso la elevación de la causa a juicio, decisión que ya fue notificada a las partes.
El hecho
Según la acusación, el episodio ocurrió el 23 de febrero de 2026, alrededor de las 04:19, en un local comercial ubicado sobre avenida Ahumada y Barros al 1000, en la ciudad Capital.
De acuerdo a la reconstrucción del hecho, Márquez habría ejercido fuerza sobre la puerta de ingreso de vidrio de doble hoja, primero utilizando una piedra tipo laja y luego mediante patadas, logrando romper uno de los paneles inferiores.
A través de esa abertura, Brizuela ingresó al interior del comercio y se dirigió al mostrador, desde donde habría sustraído dinero en efectivo de la caja registradora, un teléfono celular marca Alcatel, paquetes de cigarrillos de distintas marcas y una caja metálica que contenía una suma importante de dinero.
Tras concretar el ilícito, ambos se retiraron del lugar con los elementos sustraídos. La causa continuará ahora en la instancia de juicio.





