Cristina Kirchner declaró este martes en el juicio por los Cuadernos de la Corrupción en condición de imputada. Está acusada de liderar una asociación ilícita que cobraba coimas a empresas ligadas a las obras públicas que su gobierno adjudicaba.
La ex jefa de Estado no aceptó preguntas. Durante su exposición criticó duramente a jueces y fiscales, especialmente a Carlos Stornelli, el titular del Ministerio Público Fiscal que estuvo a cargo de la etapa de instrucción.
Durante su discurso, la ex Presidenta dijo que la “mafia” coaccionó a empresarios para que declararan en su contra y la incriminaran. Calificó la investigación como un “disparate” y aseguró que le cuesta creer en las instituciones.
“Con este Poder Judicial me puedo morir presa”, planteó antes de cerrar su alocución. La ex mandataria pidió autorización para irse de la sala una vez finalizada la indagatoria. No se quedó a escuchar las declaraciones de otros imputados, entre ellos el ex ministro de Planificación Julio De Vido, quien la sucedió en el orden de indagatorias.
La ex jefa de Estado también criticó al gobierno de Javier Milei durante su declaración y planteó que el actual Presidente violó la Constitución Nacional al plantear durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso que Cristina Kirchner continuará presa.
“El 1 de marzo en la Asamblea Legislativa el presidente de la República anuncia que voy a seguir presa por esta causa y por el Memorándum con Irán”, recordó la expresidenta.
Y sostuvo: “Yo invito a cualquiera de ustedes a que me traigan alguna manifestación de algún presidente que haya anunciado en una asamblea legislativa que un ciudadano argentino iba a ir preso por causas judiciales en trámite”.
Al final de su declaración, CFK calificó a la causa Cuadernos como un “gran disparate” y dijo que responderá preguntas el día en que se juzgue a muchos de los mencionados por ella como responsables de delitos en la Justicia.
“Quiero decir señores jueces y a todos los que están escuchando que me parece sinceramente un gran disparate esta causa”, concluyó antes de retirarse de la sala de audiencias para volver a San José 1111, donde cumple arresto domiciliario.
Luego de declarar, regresó a su departamento de la calle San José. Su hijo, Máximo Kirchner, y otros dirigentes de su entorno estuvieron cerca de ella durante toda la jornada. También hubo militantes que fueron a saludarla a la puerta de su casa.





