La presidenta de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), Alejandra Gómez, advirtió que las farmacias enfrentan una situación “complicada” debido a atrasos en los pagos por prestaciones ya otorgadas, principalmente por parte de obras sociales y empresas de medicina prepaga, lo que está “completamente desfasando” la cadena financiera del sector.
Según explicaron desde la entidad, el sistema habitual de financiamiento funciona con la farmacia dispensando el medicamento al paciente y luego recibiendo el pago correspondiente de los financiadores. Sin embargo, debido a los retrasos, muchas droguerías ya exigen el pago en tiempo y forma, mientras las farmacias todavía no han terminado de cobrar prestaciones de diciembre, lo cual obliga a los locales a financiar con recursos propios la compra de nuevos medicamentos.
Gómez subrayó que, de no regularizarse la situación antes de que finalice febrero, el riesgo de faltantes podría trasladarse a los mostradores en marzo, afectando la disponibilidad de medicamentos en distintas regiones del país. “El plazo es cada vez más chico”, afirmó en declaraciones radiales, advirtiendo sobre la estrechez financiera que afrontan los locales.
Además, la presidenta de COFA señaló que una de las áreas más impactadas es la atención a afiliados del PAMI, la obra social de los jubilados y pensionados que concentra a millones de personas que requieren medicamentos de uso frecuente. La demora en los pagos compromete la capacidad de las farmacias para reponer el stock necesario para cubrir tratamientos continuos, especialmente en grupos de mayor demanda.
Frente a este escenario, la entidad propuso la creación de una mesa de trabajo con representantes de obras sociales, prepagas, laboratorios y autoridades sanitarias, con el objetivo de encontrar soluciones urgentes que eviten que la tensión financiera termine en un problema sanitario más amplio y afecte el acceso de pacientes a tratamientos esenciales.
La advertencia de COFA pone en evidencia la complejidad del vínculo financiero entre financiadores y prestadores en el sistema de salud argentino, y plantea desafíos adicionales para garantizar la continuidad de la atención farmacéutica en un contexto económico exigente.





