El testimonio del padre de Kim Gómez antes del juicio por el crimen de la nena en La Plata

Este miércoles, en los tribunales de menores de La Plata, comenzó el juicio por el asesinato de Kim Gómez, la nena de 7 años que fue arrastrada durante 15 cuadras en medio de un violento robo en febrero de 2025.

En la previa de la primera audiencia, el papá de Kim contó que mucha gente quiso movilizarse para acompañarlo, pero él prefirió pedir calma. “Les dije que no porque queremos llevarlo de la mejor manera, tranquilo. Quiero creer que la Justicia va a fallar a favor. Está todo muy claro y espero que la condena sea ejemplar”, expresó Marcos.

“Es un día raro, muchas sensaciones encontradas. La palabra justicia queda con sabor a poco. Es algo que lo tenemos que transitar”, sostuvo.

El principal acusado, M.N.R., tenía 17 años al momento del hecho y ahora, con 18, enfrenta el proceso por “homicidio en ocasión de robo”. El otro menor involucrado, que tenía 14, es inimputable y no podrá ser juzgado.

Sobre la baja de imputabilidad, fue contundente: “Yo apoyé la baja, pero no es retroactiva. Las cosas son así, no se puede hacer nada. Lo que me amarga y veo que está fallando es que no laburan con los pibes, los encierran y no les dan herramientas para que salgan mejor. Van a salir y van a volver a hacer lo mismo”.

Sobre el juicio y la pena en expectativa, el hombre dijo que las pruebas son contundentes: “Está todo claro, hay mucha evidencia, están los videos. Realmente no le voy a poner número porque un año o dos años más no me cambia nada. Este juicio va a ser difícil, porque remover todo lo que pasó ese día es triste”.

Marcos adelantó que la mamá de Kim prefirió no dar declaraciones ante la prensa, pero sí que va a dar su testimonio ante el tribunal. “No está preparada para esto. Necesito que esté bien porque su testimonio es clave”, explicó.

El papá de Kim fue tajante sobre el futuro de los acusados: “No los voy a poder perdonar. Todas las personas son responsables de sus actos, tengan la edad que tengan. Hay que hacer algo para recuperarlos, pero hay personas que no se recuperan. No hay que perder el tiempo en esas personas. Tiene que quedar claro que hay normas y hay que cumplirlas”.

Sobre el chico de 14 años, que es inimputable, insistió: “Es la lucha que llevo. El chico estuvo en un lugar de tránsito donde no recibe ayuda para que salga más persona. Hay mucho por hacer”.

Un juicio a puertas cerradas

El debate contará con al menos ocho audiencias y, en principio, se extenderá hasta el 27 de febrero. Por tratarse de un juicio contra un joven que era menor al momento del crimen, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 no permitirá el ingreso del público ni la transmisión de las audiencias.

M.N.R. está preso en el Instituto Almafuerte, un alojamiento de menores de máxima seguridad. En caso de ser condenado, deberá ser trasladado a un penal para adultos. Podría recibir penas de entre 10 y 25 años de prisión, aunque podrían aplicarse reducciones que están contempladas en el régimen penal juvenil.

En cuanto al adolescente de 14 años, aunque el Senado apruebe la baja de edad de imputabilidad que obtuvo media sanción en Diputados, no podrá ser juzgado, ya que la ley no es retroactiva y -para la Justicia- seguirá siendo no punible.

El papá de Kim, en medio del dolor, eligió confiar en que la Justicia pueda dar una respuesta. “Si hacemos un laburo en conjunto entre todos se pueden hacer cosas. Hay alarmas que nadie escuchó: violencia en la casa, violencia en la escuela…hubo muchas alarmas y el Estado llegó tarde”, reflexionó.