El empresario británico Joe Lewis lleva adelante la construcción de un búnker subterráneo de aproximadamente 4.000 metros cuadrados en la Patagonia argentina, en la provincia de Río Negro, según informaron medios regionales. La obra, de grandes dimensiones, se desarrolla en una zona costera y no tendría, hasta el momento, autorizaciones oficiales difundidas públicamente.
De acuerdo con lo publicado, la estructura sería completamente subterránea y contaría con instalaciones de alto nivel, incluyendo áreas de uso privado y espacios diseñados para garantizar autonomía operativa. También se habría abierto un camino de acceso de varios kilómetros en las inmediaciones del emprendimiento, lo que generó cuestionamientos sobre el cumplimiento de normativas vinculadas al uso del suelo y al resguardo ambiental.
Hasta ahora no trascendieron permisos formales emitidos por organismos provinciales o nacionales que avalen la magnitud del proyecto. Tampoco hubo declaraciones públicas del empresario o de sus representantes respecto de las características de la obra ni de su encuadre legal.
El nombre de Lewis ha estado ligado en reiteradas oportunidades a controversias en la región, especialmente por la posesión de extensas tierras en torno al Lago Escondido, donde desde hace años se debate el acceso público y la situación dominial de distintos sectores. La construcción de este nuevo emprendimiento vuelve a instalar interrogantes sobre los controles estatales en zonas consideradas estratégicas del sur del país.





