Este viernes, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires detuvo al primero de los manifestantes reconocidos por su participación en los disturbios que se produjeron el miércoles frente al Congreso de la Nación Argentina, en el marco de la movilización contra la reforma laboral que se debatía en el Senado.
Según las fuerzas de seguridad, el arresto tuvo lugar en el barrio porteño de Belgrano, en la calle Luis María Campos al 1300, donde el hombre, de 31 años, fue encontrado dormido dentro de un cajero automático. Al ser abordado por efectivos de la Policía, opuso resistencia para ser detenido.
La individualización del sospechoso se basó en el análisis de registros fílmicos de los enfrentamientos, que lo ubican entre quienes protagonizaron deterioros en el espacio público y la supuesta fabricación de bombas molotov durante la protesta. Además, se constató que el detenido cuenta con antecedentes penales por robo.
Como no portaba documentación al momento de su arresto, la fiscalía autorizó un procedimiento de reconocimiento mediante el Departamento de Reconocimiento Antropométrico de la Superintendencia de Policía Científica, incorporando las imágenes al sistema biométrico oficial, que arrojó una compatibilidad positiva entre las fotos de la protesta y el detenido. Además, se comparó la ropa que llevaba durante los hechos con la vestimenta que tenía al ser detenido.
Tras estas verificaciones, el hombre quedó a disposición de la Unidad de Flagrancia Este mientras continúa la recolección de pruebas en torno a los daños y agresiones registrados durante la movilización.
La detención se concretó luego de que la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, informara que 17 personas habían sido identificadas por su participación en los incidentes y advirtiera que “los identificamos, los vamos a ir a buscar y los vamos a meter presos”.
En declaraciones radiales, la ministra sostuvo que los disturbios buscaron “desestabilizar la institución más que tirarle piedras a la policía” y que se registró “un nivel de agresión que traspasa el accionar de las fuerzas”. En ese contexto, adelantó que el Ejecutivo está evaluando impulsar una denuncia federal bajo la figura de terrorismo, dado que una bomba molotov es considerada un arma con potencial de causar muerte y caos.
La causa continúa en etapa investigativa y las autoridades siguen trabajando para localizar al resto de los identificados, a partir de registros audiovisuales y pericias realizadas tras los disturbios.





