La carne aumentó otra vez en Argentina, el consumo sigue bajo y el Gobierno apuesta a más exportaciones a EE. UU

Los precios de la carne vacuna volvieron a registrar un incremento en las últimas semanas, generando preocupación entre consumidores y sectores productivos, aunque el consumo interno continúa en niveles bajos respecto a años anteriores, según datos e informes recientes.

El alza de precios no ha impulsado una recuperación del consumo doméstico, que se mantiene por debajo de las cantidades habituales debido al poder adquisitivo de los hogares y a la presión sobre los ingresos de las familias argentinas. En ese marco, el Gobierno nacional decidió intensificar las exportaciones de carne, con especial foco en Estados Unidos, para proteger la cadena de producción y comercialización del sector ganadero.

La medida oficial apunta a abrir nuevos mercados y consolidar la presencia argentina en Estados Unidos, donde la demanda de cortes de alta calidad ofrece una oportunidad de crecimiento para los exportadores. Al mismo tiempo, la expansión de los envíos apunta a generar divisas que fortalezcan la balanza comercial de alimentos del país.

El incremento de precios internos se da en un contexto en el que el consumo per cápita de carne vacuna continúa bajo, en contraste con años anteriores en los que Argentina lideraba el ranking mundial de consumo. Las variaciones en los ingresos de los hogares y las tensiones inflacionarias son parte de las explicaciones que analizan especialistas del sector.

Con estas decisiones, el Ejecutivo busca mitigar el impacto del menor consumo local y aprovechar la demanda internacional, aunque el alivio para los consumidores domésticos sigue siendo un tema pendiente en la agenda de políticas alimentarias y económicas.