Te ayuda el Gobierno y al rato estás liquidado, como un abrazo de oso que te rompe todo. ¿O hay alguna avivada en los que consiguen ayuda oficial y después echan gente?
Hace unos seis meses, la Provincia anunciaba que, con apoyo del Gobierno, la fábrica planificaba ampliar su producción
El feliz anuncio, que según se explicó incluía un fondo de garantía del Consejo Federal de Inversiones (CFI), se hizo en una visita del gobernador Raúl Jalil a las instalaciones de la fábrica NEBA en el Parque Industrial El Pantanillo.
Eso vino después de que NEBA se comprometiera a cesar con los despidos, por un conflicto que venía de 2024.
Como siempre, la solución fue que el gobierno pusiera plata o consiguiera financiación para la fábrica, ayudas y promesas que otra vez se fueron por el inodoro, porque ahora NEBA echó a 34 trabajadores.
A esta altura alguien debería rendir cuentas de qué clase de ayuda da el gobierno a estas empresas, porque la sensación es que levantan el dinero público con la promesa de dar trabajo y después no hay dinero ni trabajo.
Pasó con Textilcom, pasó con MOM y pasó un montón de veces más.
Ahora los pobres despedidos de NEBA ya ni reclaman seguir trabajando, sino que se los indemnice como corresponde. La empresa les habría ofrecido la mitad, y después fue subiendo la oferta, mientras los ahora exempleados dicen que se está vaciando la planta.
Por ahora todo es incertidumbre. Y la gran pregunta es dónde pone plata el Estado y para qué. Porque si la idea es “ayudar” a los trabajadores, no está funcionando.





