Si algo quedó claro luego del Foro Económico Internacional de Davos, es que el mundo avanza rápidamente hacia profundos cambios geopolíticos, en el que las potencias mundiales, reaccionando a la manifiesta avanzada de EEUU, irán a fondo en la defensa, o conquista, de lo que consideren estratégico para sus aspiraciones. Y en ese escenario, entran dos ítems en los que Argentina y Catamarca pueden jugar papeles clave: territorio y recursos naturales.
Hace muchos meses venimos señalando en este espacio de análisis que la partida de ajedrez entre las grandes potencias mundiales se disputa lejos de sus propios territorios, apuntando a regiones del planeta en las que tienen intereses estratégicos en función de dos variables: la defensa militar y el control de recursos naturales. Y que, en ese juego de poder global, la provincia estaba en áreas de gran interés.
Pues resulta que la irrupción de EEUU en Venezuela y sus posteriores amenazas sobre Groenlandia implican un quiebre en el orden internacional, evidenciando los intereses políticos que antes se ocultaban trás apariencias de altruismo democrático e intensificando las disputas geopolíticas. Poniendo a los territorios bajo una presión explícita y a sus gobiernos en serías encrucijadas.
Hoy, trás semanas de alta tensión internacional y luego de la cumbre de Davos, la prensa ya habla de una nueva “guerra fría” y pinta de rojo los territorios que entran en la disputa por sus recursos naturales de gran interés para las superpotencias, especialmente EEUU y China. Se trata de la disputa por el control de las cadenas de suministro estratégicas de minerales críticos.
En noviembre pasado, Washington había actualizado y aumentado a 54 el número de estos minerales críticos de cuya provisión no quiere depender más de los manejos de producción y de mercado o de la provisión directa de China, que en las últimas décadas se consolidó como el principal productor y procesador.
Electrónica, telecomunicaciones, energía, defensa y seguridad, sectores en los que el despliegue de la Inteligencia Artificial (IA) acentuó el carácter estratégico de un importante número de minerales denominados “críticos” cuya control se está disputando en una intensa agenda internacional, con fuertes presiones sobre los países dueños de los recursos. Entre ellos Argentina.
En este contexto, Argentina fue convocada a participar del encuentro inaugural sobre Minerales Críticos, organizado por el Departamento de Estado de los EEUU. Encuentro al que el Gobierno nacional ya confirmó que asistirá, según informó por vías diplomáticas. “Será un honor representar a nuestro país y trabajar con socios internacionales en cadenas de suministro estratégicas para fortalecer la cooperación y atraer inversiones para la Argentina”, señalaron desde la embajada en ese país.
En este punto, los interrogantes pasan por prever cómo y hasta que nivel afectarán a provincias como Catamarca los compromisos internacionales de la administración Milei, que ya dio muestras de incondicional apoyo cuando se trata de acudir a convocatorias del presidente norteamericano y sus funcionarios.
Si bien las políticas internacionales son materia exclusiva del Gobierno nacional, generar acuerdos o marcos políticos y comerciales que limiten a las provincias en el ejercicio de su titularidad de los recursos naturales podría ocasionar un serio conflicto de intereses y una disputa jurídica intrincada.
Por ejemplo, vale preguntar si una profundización de la cooperación entre Argentina y EEUU en materia de extracción, procesamiento o comercialización del litio u otros minerales estratégicos no significaria, por ejemplo, una presión implícita para que los distritos como Catamarca rechacen proyectos impulsados por capitales chinos, indios o de otros países. Viendo la agresividad y poco espacio al consenso de Trump en su política exterior, no sería descabellado pensar que sí.
Mientras tanto, los mercados reaccionan a la incertidumbre política y sobre todo la debilidad económica que demuestra el gobierno norteamericano, generando precios máximos históricos en numerosos minerales como el oro, la plata, el cobre e impulsando la recuperación de precios en otros, como el litio.
La coyuntura es ambivalente. Catamarca afronta un contexto con indicadores globales super favorables para su política minera pero al mismo tiempo ve amenazante avanzar una tormenta política perfecta de dimensiones globales. Otro enorme desafío para la gestión de los recursos naturales, su vínculo con Nación y sus implicancias geopolíticas. Una encrucijada donde hay mucho para ganar y mucho para perder.





