Desde su asunción como presidente, Javier Milei implementó una profunda reducción del empleo público, que se consolidó como una de las medidas centrales de su administración. Según datos oficiales divulgados por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, **entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025 se registraron 60.494 desvinculaciones de empleados estatales en diferentes ámbitos del sector público.
Del total de desvinculaciones, la mayoría correspondió a la administración pública centralizada y descentralizada —que agrupa ministerios, secretarías y organismos estatales— con alrededor de 35 mil despidos. También se produjeron 7.200 bajas en el personal militar y de fuerzas de seguridad, y más de 18 mil desvinculaciones de trabajadores de empresas públicas, resultado de reestructuraciones y cierres de áreas.
Desde el Gobierno destacan que estos recortes forman parte de la estrategia para achicar el tamaño del Estado, eliminando cargos considerados innecesarios y reduciendo estructuras jerárquicas. Según los datos oficiales, el ajuste incluyó una disminución significativa en puestos de alta jerarquía dentro del Estado.
La política de recortes de empleo público se enmarca en el plan económico del Ejecutivo, que el oficialismo presenta como un paso hacia el equilibrio fiscal y la modernización del Estado. Sin embargo, los despidos ya generan tensiones con sindicatos y sectores de la oposición, que advierten sobre el impacto de estas medidas en la prestación de servicios y en la estabilidad laboral de miles de familias.





