La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, cuestionó públicamente al Gobierno nacional por la falta de fondos en la Cámara alta y advirtió que el organismo legislativo entrará en déficit a partir de diciembre. Las declaraciones se dieron en el marco de una actividad institucional realizada en el Congreso, donde también inauguró un oratorio religioso.
“A partir de diciembre estamos entrando en rojo, y eso que nos hemos administrado austeramente”, afirmó Villarruel ante periodistas acreditados en el Congreso, al tiempo que remarcó que nunca antes se había registrado una situación similar en el presupuesto del Senado.
En ese sentido, la vicepresidenta señaló que existen marcadas diferencias en la asignación de recursos entre ambas cámaras legislativas. “No pasó nunca que haya un cero en uno de los incisos, máxime cuando Diputados sí lo tiene reconocido”, sostuvo, al aludir a los fondos destinados a los rubros de Bienes de Uso y Bienes de Consumo, que en la Cámara baja cuentan con mayor respaldo presupuestario.
Desde la Casa Rosada, en tanto, aseguraron que se encuentra en marcha un proceso de modificación de partidas que permitiría corregir la situación planteada por Villarruel, aunque sin brindar mayores precisiones sobre los plazos.
Las declaraciones de la vicepresidenta se produjeron luego de la inauguración del Oratorio Santa María Antonia de San José “Mamá Antula”, ubicado en el tercer piso del Senado, en la antesala de la Nochebuena. El acto contó con la bendición del monseñor Pedro Cannavó y la presencia del nuncio apostólico, monseñor Miroslaw Adamczyk.
“Este será un espacio de recogimiento y fe para quienes transitan nuestra casa”, expresó Villarruel en sus redes sociales tras la ceremonia. El gesto hacia la Iglesia Católica se dio en un contexto de tensiones entre el Ejecutivo y la Conferencia Episcopal, que viene cuestionando al presidente Javier Milei por evitar recibir a sus autoridades pese a los pedidos formales de audiencia.
El malestar eclesiástico se profundizó ante las reiteradas actividades del mandatario con referentes de comunidades evangélicas y judías durante el último año, lo que marcó un contraste en el vínculo institucional con la Iglesia Católica.





