Fallas en la contención de Chernóbil reactivan el temor por riesgos radiactivos

El organismo monitoreó recientemente la planta nuclear y concluyó que la estructura conocida como Nuevo Confinamiento Seguro (NSC), que cubre el reactor dañado de Chernóbil, “ha perdido sus funciones principales de seguridad”, incluida su capacidad de aislamiento de material radiactivo.

 

El deterioro comenzó tras un ataque con drones atribuido a fuerzas rusas en febrero de 2025, que impactó la cúpula metálica protectora, provocó un incendio interior y dañó el recubrimiento exterior de la estructura.

 

Aunque no se detectaron fugas radiactivas y los sistemas portantes y de monitoreo no sufrieron daños irreversibles —según el informe del OIEA—, las reparaciones realizadas hasta ahora fueron “temporales y limitadas”. El organismo subrayó que resulta “esencial” una restauración integral pronta para garantizar la seguridad a largo plazo.

 

El llamamiento internacional incluye una actualización del sistema de control, mayor monitoreo de corrosión y humedad, y trabajos estructurales profundos. Se espera que las reparaciones, con apoyo técnico y financiero externo, se realicen tan pronto como las condiciones lo permitan.

 

El llamado del OIEA revive las preocupaciones globales sobre la seguridad nuclear en zonas de conflicto, y pone nuevamente bajo la lupa la vulnerabilidad de instalaciones críticas ante ataques militares.