Nada, pero nada faltaba para que empiece el jury contra el fiscal Hugo Costilla, y resulta que el fiscal de su propio jury, Augusto Barros, es ahora quien tiene un pedido de jury hecho por… ¡Hugo Costilla!
Resulta que el bueno de Barros estuvo revisando sus preguntas para el jury con Arturo Herrera Basualdo, que es secretario de la Corte.
¿Cuál es el problema? Que Costilla va a jury por la causa Wika, nacida de los negociados de Edgar Bacchiani, y resulta que por esas casualidades de la vida, Herrera Basualdo fue fuente de consulta del empresario Cristian Guillou… sí, en la causa Wika.
Entonces Costilla sostiene que se puso en evidencia que el fiscal va a ser menos imparcial que los árbitros del Chiqui Tapia cuando juega Barracas Central, y que tienen cocinada su destitución.
Por eso pidió que se suspenda el jury (que debería empezar el próximo lunes), y que se inicie un jury contra el fiscal de lo que debía ser ese jury.
Claro, Barros y Herrera Basualdo salieron a coro a decir que no hicieron nada malo, aunque los mails que intercambiaron ya los tenía todo el mundo, de manera que ni lo desmintieron, sino que dijeron que nada es ilegal y que la coincidencia de sus vínculos por la causa madre es sólo una casualidad de la vida.
Barros dijo que le consultó a Herrera Basualdo si las preguntas estaban bien, porque él andaba muy ocupado y parece que la proximidad del jury lo tomó por sorpresa.
Barros… un fiscal. O sea, no es un estudiante ni un principiante. Como diputado se la pasaba señalando y haciéndole cartas a todo el mundo, y resulta que ahora no sabe cómo preguntar y necesita ayuda. Y se la fue justo a pedir a un participante en la causa que desata el jury donde tenía que actuar.
Feo el tufillo, porque Don Augusto ya no está en edad de alegar la candidez de la inexperiencia como para meter la pata así. El argumento de que conoce hace mucho a Herrera Basualdo es emocionante y conmovedor, que le mande chocolates y un ramo de flores el 20 de julio por el Día del Amigo. Pero las preguntas del jury es un poco mucho.
Eso de que además de ser hay que parecer, parece que no lo entendió Barros, que ahora pide a gritos que se desestime la denuncia de Costilla.
Pero acá hay algo que, si no es, se parece bastante…
El catucho