En los últimos días llegó a la redacción de este medio una serie de cartas firmadas por un vecino de Catamarca, en las que expone su preocupación por la administración de municipios y el funcionamiento de hosterías municipales.
En primer lugar, denunció que en la Hostería Municipal de Las Juntas los consumos no son respaldados con facturas oficiales. Según detalló, los pagos se realizan únicamente a través de Mercado Pago o transferencias hacia cuentas personales, sin que se extiendan comprobantes válidos como lo exige la AFIP. “Siempre hubo que pagar por MP o en efectivo, nunca con tarjeta, y jamás se me entregó factura”, afirmó, al tiempo que pidió la intervención del Tribunal de Cuentas.
En otra de sus misivas, el vecino también cuestionó duramente la gestión de la intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno, al considerar que el municipio figura entre los peores evaluados en auditorías provinciales. En su carta, remarcó la falta de planificación urbana y el desorden en la traza de calles, citando como ejemplo la situación de la calle Samuel Molina en San Isidro: “Las calles son angostas, sin urbanización planificada, y la circulación es peligrosa incluso para los niños que asisten a la escuela”.
Por último, señaló la diferencia en el funcionamiento de la Hostería de Pirquitas, administrada por la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú. Allí, según relató, sí se emiten facturas tipo “C” y se ofrecen múltiples medios de pago, además de que los responsables aseguran realizar rendiciones obligatorias diarias o semanales de lo recaudado.