La negociación paritaria entre el Gobierno provincial y los gremios docentes volvió a quedar estancada tras una nueva reunión celebrada este lunes. La propuesta salarial y laboral presentada por el Ejecutivo fue rechazada por la Intersindical Docente, lo que motivó el pase a un nuevo cuarto intermedio, sin fecha precisa de definición.
Durante el encuentro, los sindicatos manifestaron su disconformidad con el ofrecimiento oficial y acercaron una contrapropuesta, lo que obligó a postergar la definición de las condiciones para el segundo semestre del año. La próxima semana se retomarán las conversaciones, aunque desde el Gobierno advirtieron que no está asegurado que la nueva propuesta incluya todos los puntos planteados inicialmente.
La propuesta oficial contemplaba una mejora del salario mínimo garantizado docente, que pasaría de los actuales $550.000 a $700.000 por cargo testigo a partir del 1 de julio. Además, establecía una actualización del punto índice y de las funciones jerárquicas, con un incremento del 5% en julio y la aplicación de cláusulas gatillo bimestrales conforme a la inflación: en septiembre (por julio y agosto), en noviembre (por septiembre y octubre), y en enero de 2026 (por noviembre y diciembre).
En materia laboral, el Gobierno también incluyó una serie de medidas estructurales como la titularización de docentes en todos los niveles y modalidades (inicial, primario, especial, adultos y secundario), la titularización de directivos y equipos de conducción mediante concursos, y la cobertura de cargos de supervisión tanto en gestión pública como privada. Asimismo, se proponía una bonificación extraordinaria para quienes accedan a una jubilación anticipada.
Sin embargo, la Intersindical Docente rechazó la propuesta integral por considerarla insuficiente. Desde Ateca señalaron que sus seccionales no aceptan una mejora inferior al 30%, o en su defecto, del 20% en un solo tramo. Sadop insistió con la necesidad de una recomposición salarial acorde a la pérdida de poder adquisitivo, mientras que Sidca planteó una reformulación que corrija lo que calificaron como una “desproporción cuasi discriminatoria”.
Entre otros reclamos, los gremios ratificaron la exigencia de derogar el Bono Incentivo de Asistencia Docente, pidieron adelantar al mes de julio el pago correspondiente a la zona y solicitaron que el premio por jubilación incluya también a quienes se encuentren contemplados en regímenes especiales, como el de zonas de frontera.
Por su parte, el Gobierno reiteró que la propuesta era “conjunta, integral y unificada”, y que las observaciones presentadas serán analizadas, aunque sin garantizar que los puntos rechazados sean mantenidos en la futura reformulación.
Las negociaciones continuarán la próxima semana, en un clima de tensión creciente y con la posibilidad de nuevas medidas de fuerza en caso de no alcanzarse un entendimiento.





