Fracaso del Gobierno en la defensa de Raúl Chico

El Gobierno intentó cubrirlo con todas sus fuerzas, pero fracasó por una cuestión de lentitud y aritmética
El ex diputado, ahora candidato a senador santamariano y actual Ministro de Producción y Desarrollo, Raúl Chico, puso en jaque al oficialismo a menos de dos semanas de las elecciones, y se convirtió en la piedra en el zapato de su propio Gobierno.
Todo mal hizo el ingeniero, que primero faltó a la cita con los legisladores, después cayó de improviso para zafar de dar explicaciones en un día de sesión, y en vez de calmar las aguas desató un tsunami de acusaciones y críticas.
Lo único que logró fue convertir una simple reunión con legisladores en un escándalo. Porque si iba el día que estaba invitado, se iba a hacer una reunión en comisión, de esas que se hacen todo el tiempo, y al salir cada uno daba su versión. Todo quedaba ahí. No se lo iba a llamar de nuevo a los dos días.
Pero Chico quiso gambetear el mal trago y ahora deberá enfrentarse a uno mucho peor: una interpelación con todo el cuerpo, con toda la prensa, en el recinto. Lo que se dice, el tiro por la culata.

El gobierno estuvo lento en su defensa

El Gobierno intentó cubrirlo con todas sus fuerzas, pero fracasó por una cuestión de lentitud y aritmética. el Frente Cívico-Cambiemos fue rápido al armar la nota pidiéndole al presidente Marcelo Rivera que fije una fecha para interpelar: necesitaban 14 firmas para hacer oficial el pedido, y metieron más de 20. 
Rivera está muy comprometido con el Gobierno desde la alianza Barrionuevo-Corpacci y actúa desde hace un tiempo como un funcionario más (va a todos los actos y se comenta que espera un lugar en el Ejecutivo para hacer un enroque con su hijo), poco podía hacer para frenar la interpelación.
El tema llegó al recinto en la última sesión, y aunque se tiraron de los pelos a la hora de argumentar, la votación fue más sencilla: a los muchachos del FCS Cambiemos se sumaron los de la bancada de Renovación Plural Peronista (huestes de Dalmacio Mera y lo que queda del jalilismo) para bajarle el pulgar al santamariano.

Chico en Diputados antes de las elecciones legislativas

La pelea, como lo dijimos aquí la semana pasada, no pasaba por esquivar la presentación. Eso ya es una causa perdida. Lo que quería el oficialismo era patear las preguntas para después de las elecciones, mientras que la oposición se delitaba preparando las preguntas como cierre de campaña.
Imagínense: el 18 lo interpelan a Chico y el 19 empieza la veda. Una oportunidad que le cayó del cielo a los radicales PRO para ventilar todo lo que el Gobierno no quiere que se ventile de una de sus áreas más polémicas.
Es que la mano viene complicada para Chico. Tiene que explicar todo el lío del Plan Tomate, y además lo pasearán por el Plan Mosto, el Plan Toro, el Plan Avícola… y ahí nomás empalmarán con AICAT y el show de la empresa estatal, la situación industrial, los subsidios, etc.
Se comenta que en Casa de Gobierno están quemándose la cabeza pensando cómo hacer para zafar y postergar la sesión, porque es casi imposible que el ministro salga airoso de tan espinosos terrenos.
Un verdadero dolor de cabeza por el cual, juran varios, a Chico le llegarán las facturas del lado de sus propios compañeros.