Trump derogará el plan de “energía limpia” de Obama

Trump anunció que está listo para derogar las leyes que recortan las emisiones de las plantas contaminantes

En una nueva ofensiva contra un pilar clave de la política ambiental del ex presidente Barack Obama, el gobierno de Donald Trump anunció que está listo para derogar las leyes que recortan las emisiones de las plantas contaminantes: “La guerra contra el carbón terminó”, sentenció ayer Scott Pruitt, el jefe de la Agencia Federal del Ambiente EPA.

Otro golpe a Obama

El gesto del gobierno no solo busca asestar otro golpe al legado de Obama, sino que es un guiño a los trabajadores de sectores que han sido perjudicados con las medidas de protección del medio ambiente como el de las minas de carbón.

Este es un electorado que ha votado fuertemente a favor de Trump en busca de volver a un “pasado glorioso” que, más allá de las aspiraciones presidenciales, es difícil de reinstalar en estos tiempos.

La novedad se festejó en estados carboníferos de las montañas Rocallosas como West Virginia y Kentucky, pero fue criticado en los centros urbanos liberales como Nueva York, Washington o San Francisco, cuidadosos del medioambiente.

Pruitt anunció que firmará una propuesta para eliminar el “Clean Power Plan”, que prevé que las centrales deban reducir un 32 por ciento sus emisiones de gases contaminantes para 2030 en comparación con los valores de 2005.

Esta fue una de las bases del programa de lucha contra el cambio climático de Obama. De todas formas, la Corte Suprema congeló los planes en 2016. Más de veinte estados, en su mayoría gobernados por republicanos, así como varias empresas del sector energético habían presentado demandas para frenarlo.

Fue precisamente Pruitt, en su anterior cargo de fiscal general de Oklahoma, uno de los arquitectos del rechazo judicial. La EPA argumenta que Obama sobrepasó sus competencias con el “Clean Power Plan”.

Trump, como buena parte de los republicanos, dudan de los informes científicos que denuncian que el cambio climático provocado por el aumento de los gases contaminantes produce graves daños, inundaciones y catástrofes ambientales. Creen que es un “invento” para frenar el desarrollo industrial estadounidense y denuncian que China está detrás de esta conspiración.

Por eso Trump llevó adelante un cambio radical en relación a la política de Obama. En junio, el actual mandatario anunció que retiraba a Estados Unidos del Acuerdo de París, el tratado global por el que la mayoría de los países del planeta se comprometían a reducir los gases contaminantes. Desde entonces, organizaciones ambientalistas han criticado en duros términos la política de Trump y denunciaron que el Gobierno arriesga vidas por no tratar con seriedad el tema.

Más allá de la voluntad de Pruitt y el aval de la Casa Blanca, el trámite no es sencillo y puede durar varios meses. El proceso que comenzará hoy con la firma de la propuesta anticipa una batalla legal en torno al tema. El fiscal general de Nueva York, Eric Schnedierman, ya anunció que presentará una demanda contra la iniciativa.

En principio la agencia no tiene previsto presentar una propuesta para reducir las emisiones en el futuro, una condición establecida por la Corte Suprema en su dictamen del año pasado. En cambio, la EPA prevé pedir propuestas a la sociedad sobre cómo reemplazar el plan de Obama.

Los industriales festejaron la medida, pero igualmente se inclinan por algún tipo de control de las emisiones. “Siempre pensamos que había un mejor camino para reducir los gases de efecto invernadero”, señaló Karen Harbert, la presidenta del Instituto de Energía Global de la Cámara de Comercio.