Sin Moyano, la CGT ratifica el diálogo con el Gobierno

El Comité Central Confederal (CCC) facultó al Consejo Directivo de la CGT continuar con el diálogo con el Gobierno

Sin salirse del andarivel que se había fijado en los acuerdos previos, el Comité Central Confederal (CCC) facultó al Consejo Directivo de la CGT “continuar con el diálogo con el Gobierno y si no hay respuestas concretas luego del 22 de octubre convocar a un paro nacional como inicio de un plan de lucha”, en boca del promotor de la propuesta, Sergio Palazzo.

Lo que está en juego es algo ya está en marcha y no es menor: la agenda gubernamental de avanzar con las reformas laboral (que serán por sector y no a la brasileña, dicho por el propio Jorge Triaca) y tributaria, en la que se podrían modificar los aportes a la seguridad social.

La CGT apuesta al diálogo

Antecedentes para desconfiar del Gobierno no le faltan a la CGT y se hicieron notar en los diez discursos que se escucharon durante el cónclave: todos fueron críticos con el Ejecutivo y la marcha de la economía.

Y también recordaron la tregua fallida de diciembre de 2016 cuando se pautó con los empresarios y el Gobierno que durante el verano no hubiera despidos y un plus salarial de $ 1.000 pesos. Lo primero no se cumplió y lo segundo, muy poco. “Hubo indiferencia del Gobierno y una actitud antipatriota de los empresarios”, apuntó y en su discurso inaugural el triunviro Juan Carlos Schmid. Siguió: “Es por eso que la agenda de reclamos del movimiento obrero está vigente”.

Fue muy llamativa la ausencia de la familia Moyano: faltaron Hugo, Pablo y Facundo. En contraposición, sí estuvieron los históricos jefes sindicales Luis Barrionuevo y Antonio Caló.

No obstante, el portuario Schmid señaló ante la prensa que “la delegación de Camioneros estaba presente y acompañó orgánicamente”. Es claro que por el tema OCA y AFA, los Moyano tienen otros intereses en juego con Mauricio Macri. ¿Acaso son el plan B o la cara de guerra a futuro en caso de que las negociaciones fracasen y la CGT se endurezca?

En rueda de prensa, Héctor Daer habló de los límites a la avanzada del Gobierno: “Los temas inclaudicables para la Confederación son la integralidad de los convenios colectivos de Trabajo, la jerarquía legal de la Ley de contrato de Trabajo, el convenio marco y luego el convenio por empresa (es decir que un convenio de menor jerarquía no vaya por encima de la ley), la seguridad social y el modelo sindical”. En tanto, Schmid dijo que “hay que levantar la guardia porque como suele ocurrir en nuestro país los gobiernos se enamoran de los resultados electorales y eso les da patente de corso para llevar adelante reformas de cualquier tipo, cosa que no estamos dispuestos a permitir”.

Volviendo al cónclave y por lo que reconstruyó Clarín (la prensa no pudo entrar) siguieron a Schmid, Sergio Palazzo (Bancario), Leonardo Fabre (Anses), Omar Viviani (Taxis), Julio Insfrán (Capitanes de cabotaje), Carlos Minucci (Energía) y Ruben Lafuente (Molineros). Cerraron los triunviros Daer y Carlos Acuña.

El discurso del Palazzo era esperado ya que viene mostrándose muy crítico al Gobierno y a sus colegas sindicalistas por el perfil dialoguista que adoptaron (dijo que mantiene puntos de vista diferentes con algunos).

Como se contó más arriba mocionó lo que finalmente se votó. Y consideró que “este Gobierno debe empezar a respetar a los trabajadores como respeta a los empresarios” a la par que dijo que le “preocupa y molesta cuando el Gobierno generaliza al hablar de mafias”.

Schmid también se refirió a este punto: “Mafia sindical no existe, son casos puntuales. Y la pregunta que nos deberíamos hacer es si los jueces, los empresarios, los políticos o quién sea, lo que quieren es un mundo sin sindicatos, sin contraparte social”.