Tomate con huevo, la ensalada que indigesta a Chico

Diputados de la oposición pidieron la interpelación del ministro Raúl Chico.
No tiene descanso el ministro de Producción de Catamarca Raúl Chico. Mientras se prepara para ir a Legislatura a intentar explicar lo que se hizo (y lo que no se hizo) con el Plan Tomate, ya lo están poniendo en jaque con los huevos del Plan Avícola.
El Plan Tomate, que al parecer sólo benefició a empleados y funcionarios suyos, es un escandaloso plan que se catalogó primero como un “éxito total” y después como un fracaso, a tal punto que ni se intentó reeditarlo una vez más.
Y como varios puntos oscuros salieron a la superficie, el funcionario que aspira a ser senador santamariano tiene que rendir cuentas ante los legisladores, que se informaron del tema con productores damnificados.
Pero no sólo ese confuso plan está en el centro de la escena, porque al mismo tiempo se suman denuncias por el Plan Avícola, sobre el que están en marcha en la Justicia serias indagaciones por lo que aparentemente se presentó como un gran proyecto público y terminó siendo un negocio particular con dineros del Estado.

Denuncia de la oposición

Al menos eso es lo que dice, por ejemplo, el Diputado del FCyS – Cambiemos Víctor Luna, quien habla de millones de pesos de destino incierto, y supuestos beneficios que no se dejan ver por ningún lado, en otra extraña operatoria de la empresa estatal AICAT, tan poco afecta a los controles y rendiciones de cuentas como las demás empresas estatales.
Esto no es nuevo, hace al menos dos años que el “Gato” Luna viene pidiendo respuestas que no aparecen. Escuchemos al legislador lapaceño:
“Hicimos una denuncia penal por el Polo Avícola. Corpacci en una Asamblea Legislativa  lo puso como el ejemplo de producción y crecimiento a este emprendimiento situado en Icaño. Pero resulta que no existe ningún tipo de control del Tribunal de Cuentas (TC) de la Provincia ni de otro organismo por el destino que se dio a fondos nacionales y provinciales invertidos en el Polo Avícola. Nada es claro y estamos frente a un grave hecho de corrupción. Lo que pasa en Icaño ya lo sabe todo el pueblo. Hay un descontrol terrible del dinero que hacen vendiendo huevos, al punto que el propio hijo del intendente Carletta vende en la ciudad Capital. La comunidad de Icaño no recibió ningún beneficio de este negociado que están haciendo a la vista de todos. Creo que ganan mucho más de 10 millones por año y no sabemos a dónde fue a parar ese dinero. Es un combo de una matriz de corrupción que se está replicando en la Provincia. También los municipios afines como Pomán, Los Varela y otros están armando el negocio de la venta de huevos con la misma metodología de engrosar bolsillos particulares sin que entre un peso a los municipios que gobiernan”… más claro echale agua.
Metodologías calcadas, números misteriosos y explicaciones que nunca llegan. Hace mucho observamos la nula transparencia del manejo de las empresas estatales, alimentadas con fondos públicos y administradas como privadas; sin control, sin beneficios para la gente, y con más de un funcionario casualmente mezclado entre los beneficiarios.
La olla comienza a destaparse. Por ahora se ve una ensalada de tomates y huevos que indigesta a Raúl Chico… y a varios más.
La Visión del Catucho