¿Cooperativistas estafados?

Vega trabajaba con la Secretaría de la Vivienda, en una cooperativa que hacía módulos habitacionales
Antonio Vega es un señor que se encadenó ayer frente a Casa de Gobierno, y dijo algunas cosas para pensar. Habló de los cooperativistas y la relación con la vivienda.
Vega trabajaba con la Secretaría de la Vivienda de Catamarca, en una cooperativa que hacía módulos habitacionales para el Gobierno. Lo hizo unos dos años, entre 2012 y 2014, en pleno apogeo de Octavio Gutiérrez.
El hombre cuenta que tenía un dinero por cobrar por el trabajo, pero que la Secretaría se quedaba con el 60 por ciento de esa suma, en teoría para pagar impuestos.

La denuncia de Vega

Con lo demás tenían que pagarle a los empleados de la cooperativa y comprar materiales, con un detalle: los obligaban a retirar los materiales del corralón RAF SRL, el mismo que se investiga porque estaba en manos de funcionarios de la Secretaría.
El tema es que el dinero que retenían supuestamente para pagar impuestos a la AFIP, desapareció, los pagos nunca se hicieron, los papeles desaparecieron y el cooperativista se quedó unicamente con las deudas.
Vega fue presidente de la Cooperativa 27 de Octubre, pero asegura que son muchas otras las que quedaron “en la vía”.
Casi 40 cooperativas se sumaron a los programas, y el hombre aseguró que todos salieron perdiendo. Cansado de reclamar, con intimaciones sobre su cabeza y desesperado, se encandenó para encontrar una solución, o al menos para que lo escuchen.
Es una historia muy parecida a la de los productores de tomate y al de tantos otros que fueron usados por el Gobierno con promesas de oportunidades que terminaron siendo salvavidas de plomo, mientras el negocio lo hacían otros.
La otra cara de las denuncias que duermen en la Justicia por malversaciones y desmanejos. La cara que muestra cómo quedan los catamarqueños que esperaban ganarse con trabajo todo ese dinero que se fue para otro lado.
La Visión del Catucho