Se le salió la cadena a Saadi

Saadi cargó con dureza contra el FCyS

El ex secretario de Gobierno de Jalil, ministro de Gobierno de Corpacci y ahora candidato a una banca en el Congreso de la Nación, Gustavo Saadi, perdió la paciencia y tiró por la borda la postura moderada y conciliadora que ensayó en la campaña para las PASO.

Al hombre que pedía propuestas en lugar de agresiones se le salió la cadena y fue directo al hueso de la oposición, descalificando a sus rivales al decir que no les importa Catamarca y sólo ven a Nación como una fuente de dinero para su campaña. ¡Chau diplomacia!

“Veo a los legisladores nacionales del FCyS más preocupados, cada vez que viene un funcionario de la Nación, en pedir recursos para la campaña política en vez de estar preocupados por la situación económica compleja que afectará a toda la provincia de Catamarca” disparó el heredero natural del imperio Saadi.

El ministro reconoció que en el gobierno “estamos muy preocupados” y pidió desesperadamente más plata para obra pública, porque “se necesita reactivar la economía y una de las cuestiones fundamentales para que se active el consumo es la obra pública. Casi toda la obra que se hace en la actualidad es sacada del Gobierno provincial”. No aclaró si entre esa obra pública cuenta la Residencia Universitaria, el CIIC, las viviendas rurales y tantas otras denunciadas por sobrefacturaciones escandalosas o por no ejecutarse.

Pero su enojo no terminó ahí, y si hace un mes hablaba de dialogar y trabajar junto con Nación, ahora también se despacha contra Casa Rosada. Aparentemente molesto por los reclamos de intendentes por el costo de la luz, dijo que “hay que explicarles que el presupuesto que envió el Gobierno Nacional advierte claramente que se viene un nuevo aumento de tarifas no solo de energía sino del gas y el combustible por la quita del subsidio para pagar interés de la deuda, lo que implica un aumento automático en la tarifas”.

“El panorama es difícil para Catamarca”, avisó como si alguien no lo supiera, y cuantificó su visión al decir que “casi el 80 por ciento de la obra pública está destinada para Buenos Aires y el resto distribuido en las provincias argentinas”.

“Buenos Aires volvió a ser beneficiada con más subsidios” dijo ya en pie de guerra contra Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.

Muy rápido perdió la compostura el ministro, que arrojó por la ventana sus llamados al diálogo constructivo. Muchos cambian después de asumir, él fue más rápido todavía.