El turismo, nuevo blanco ataques de grupos antisistema en España

Nuevos ataques contra turistas extranjeros por parte de grupos radicales antisistema (independentistas) se han producido en España.

En Euskadi, los núcleos juveniles nacionalistas “abertzales” con una ideología aíin a movimientos que se identificaron con el grupo separatista ETA preparan una gran concentración en San Sebastían (Donosti) para el 17 de agosto en la Semana Grande de la ciudad cuyos festejos atraen a decenas de miles de personas.

Ante las protestas de amplios sectores de población en zonas conflictivas como Cataluña, Baleares (Palma de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera) y País Vasco, el gobierno español trató de despejar responsabilidades ante acusaciones de “ineficacia y debilidad”.

“No vamos a consentir que los ataques al sector turístico continúen ni un día más”, advirtió el ministro de Energía y Turismo, Alvaro Nadal.

Mientras tanto, los grupos nacionalistas radicales vascos afines a los que han protagonizado varios atentados en Barcelona, “calientan los motores” con pintadas amenazantes y anuncios de acciones para castigar al turismo “que solo beneficia a los capitalistas. Combatir este turismo explotador es una verdadera lucha de clases”, proclaman.

Las campañas en Cataluña, islas Baleares y Pais Vasco acentúan el malestar real en la clase media trabajadora y sectores humildes que viven en zonas céntricas y llega a situaciones críticas el fenómeno del aumento desmesurado de los alquileres con situaciones grotestas, por ejemplo en Ibiza, donde se llegan a alquilar balcones para que duerman los que no tienen recursos para pagarse un lugar normal para dormir.

La recesión golpea a los sectores populares en España

Hace más de un año que los rigores de la extensa y profunda crisis y recesión en España tiene una expresión que golpea a sectores populares y de la clase media en el aumento exponencial de los alquileres.

El tsunami turístico que llegó a las cifras récord de 75 millones de extranjeros visitantes en 2016 y este año superó todas las expectativas con 84 millones, incrementó este problema que tiene consecuencias políticas especialmente para el gobierno conservador.

“Y lo peor es que muchos de los que alquilan a precios exorbitantes en realidad entran en un negocio en alza, muy nocivo, que es subalquilar muchas veces a otros aprovechados que vuelven a realquilar.

Hay casos de propietarios que se encontraron que su piso habían sido subarrendado ¡hasta siete veces! Nadie hace nada y están empujando a gente fuera de los barrios. Ninguna de estas víctimas protesta contra la campaña actual de jóvenes exaltados”, explicó un vecino de Barcelona a los medios.

Ahora se han conocido otros ataques importantes porque los grupos responsables vinculados a la CUP (Candidatura de Unidad Popular) anticapitalista, antisistema, que exige la retirada de la Unión Europea, han colgado algunos sorprendentes videos en las redes sociales.

Hoteles dañados en Barcelona

El representante de los hoteles de Barcelona explicó que ya son seis los hoteles que han sido perjudicados provocando daños e intimidando a clientes que se encontraban en el momento de la agresión y “se asustaron mucho”.

Estos ataques se produjeron en mayo cuando una tromba de disfrazados, con coloridas vestimentas, caretas y pelucas, irrumpieron con martillos y aerosoles, provocando roturas de vidrieras y mobiliario y otros daños. No hubo agresiones personales.

Como en otros casos, los perjudicados no hicieron ninguna denuncia porque el ambiente en Cataluña es particularmente tenso. Ahora los independentistas, excepto la CUP que apoya las protestas, han criticado severamente los ataques y desde el gobierno se anuncian sanciones.

Las acciones juveniles en los últimos días se han centrado en los ataques a centenares de bicicletas de alquiler para turistas cuyas ruedas han sido pinchadas y en muchos casos destrozadas.

Además, grupos pequeños que actúan también en las Baleares han localizado las taquillas donde los turistas extranjeros más modestos guardan sus mochilas y bloquean sus cerraduras con siliconas.

Este sábado se generalizó el ataque a los detestados “pisos turísticos” y en varios casos se inutilizaron sus cerraduras con siliconas. “Están expulsando a millares de personas de sus casas para atender de manera desordenada e injusta a los turistas extranjeros que no saben donde meterse porque todo está desbordado”, señaló un vocero de Arran, la organización juvenil que ha protagonizado la mayoría de las protestas. Afin a la CUP ahora se une a Arran una organización similar, Endavan, ligado a políticos muy importantes de los antisistemas.

En las zonas más castigadas por los alquiler turísticos desorbitados, hay muchas pintadas de protesta pero no solo de los grupos antisistema. Los vecinos han colgado en sus balcones y en el frente de su viviendas pancartas ingeniosas como “las ciudades son para quienes las habitan y no para quienes las visitan”.

En la zona de la Barceloneta, un ex centro muy humilde habitado por pescadores con una playa excelente y muy apropiada ubicación, el conflicto alcanza su máximo nivel. Se exhorta, de manera en general a los turistas a que se vayan lo antes posible y los dejen en paz. “Ya no hay donde irse a vivir”, dice otra protesta vecinal. Aquí los jóvenes radicales, como en Baleares y San Sebastián, encuentran un espacio social muy favorable.

Mientras tanto, en Barcelona es visible un aumento de las medidas de seguridad. Después del ataque al bus turístico, que presta un servicio constante de propiedad pública a los turistas nacionales y extranjeros, las denuncias de quienes estaban en el vehículo en la parte superior, algunos con sus familias con niños, confiaron a los medios que habían pasado una gran alarma y que temieron un ataque terrorista.

Aclararon, eso sí, que en ningún momento alguno de los cuatro encapuchados que con cuchillos inmovilizaron el autobús y pintaron “el turismo mata nuestros barrios”, había subido hasta donde ellos estaban ni los habían amenazado.

Pero, para la imagen europea de España, el mal ya estaba hecho porque el episodio y los que siguieron en Palma de Mallorca y ahora en los seis hoteles que fueron atacados en mayo, se han difundido también la televisión europea especialmente en Gran Bretaña, Alemania y Francia, las tres naciones que aportan más caudal de visitantes a España.