“Gente que no”, Damas Gratis junto a Fidel Nadal

El líder de Damas Gratis y el de Todos Tus Muertos, que grabaron juntos una versión de Gente que no, recuerdan cómo fue su primer encuentro, en 2001, y opinan sobre el género, sus críticos y detractores. 

Pablo Lescano y Fidel Nadal grabaron juntos el clásico punk Gente que no, tema de Jorge Serrano que supo funcionar como “el” grito en la década del ‘80. La versión suena en clave de cumbia muy a pesar de Fidel, que ni ahí quería grabarlo por considerar que viene fatigándolo desde Todos Tus Muertos, y ya va para Bodas de Oro con el temita.

“Va a funcionar”.

Tres palabras fueron suficientes para que Lescano lo convenciera. ¿Lescano te apuró? No. “Pablito toca seis veces por fin de semana. Nadie toca tanto como él. Si Pablo dice que va a funcionar, funciona”.

Lescano y Fidel se buscaron y se encontraron en el bienio 2000/1. El encuentro narrado por Fidel es tan desopilante que sólo le haría justicia un Clarín Radio. Lo cierto es que Fidel, según cuenta, fue el primero que intentó fusionar el universo del rock con ese más allá denominado cumbia: “Grabamos juntos y después me tiraron con todo. Salieron a decirme que había bastardeado el reggae, que me había vendido, que estaba loco…” ¿Y?

 

“La gente piensa que la cumbia es fácil”, dice Fidel. “¿Qué sabe la gente de cumbia? ¿Sabés lo que pasa? La gente tiene vocación por criticar las cosas simples. Es lo que ocurrió con el reggae… Pero Pablito estudió. El no lo dice, pero seguro que estudió. Cuando nos juntamos por primera vez empezó a hacer una cosa con el piano que en un minuto tocó alrededor de mil quinientas notas. ¡Traé a Barenboim a que toque una cumbia o un reggae! Traelo. No puede. Son dos notas, pero no puede. Barenboim es un genio, pero no puede tocar cumbia ni reggae”.

Lescano: Yo nací con cumbia. No sé quién eligió a quién. Yo era muy ortodoxo hasta que este loco me hizo escuchar otras cosas. Mis hijos, de 14 y 8, escuchan cumbia y a mí eso me da orgullo. Pudiendo escuchar otra cosa, escuchan cumbia…. Igual ahora están mucho con el rap. Rapean todo el día. Rapean y leen libros porque dicen que así pueden agrandar el vocabulario. Pero te decía de la cumbia: no es fácil tocarla. Hacerla sentir y que la gente, el público, te levante el pulgar, ufff. Es complicadísimo eso.

– ¿Nada es fácil?

Lescano: Nada es fácil. Para mí el blues es chino mandarín. Crecí con ollas populares escuchando cumbia y Los Parchis.

– ¿La cumbia villera es una cruza de ambos?

Lescano:Yo toco lo que toco porque crecí oyendo eso. Punto. Lo de cumbia villera es una cosa de las discográficas pera vender más discos.

– Un ensayista, Sergio Pujol, dice que la cumbia es musicalmente pobre y…

Fidel: ¡¡Otra vez con eso!! ¡Pero qué sabe de cumbia! Hablan pero no conocen nada de nada. Yo cuando me enfermé con la cumbia empecé a escuchar de todo: Los Mirlos, Riky Maravilla, viajé, me compré doscientos discos de cumbia y me la metí toda por las venas. Hablemos de los que saben… Él sabe de cumbia: la forma de acentuar que tiene Pablo con el pianito es algo que ya no existe.

Lescano: Mi papá dice que la cumbia te tiene que llegar y que eso es muy difícil. Yo soy un tipo desenfrenado por la cumbia. Un obsesivo. Por eso me jode un poco el prejuicio que existe en todo esto.

– ¿Por qué la música popular tiene críticos de rock y de tango, pero no de cumbia?

Fidel: No sé; pero el sentimiento no se puede aprender en un conservatorio. Vos decías que el blues es fácil y no sufre la estigmatización de la cumbia, ¿pero cuántos músicos de blues no sólo eran autodidactas, sino que se hacían sus propios instrumentos? Los negros agarraban latas y les metían una cuerda. Eso se llama sentimiento. Eso se llama necesidad. No todo en la música es saber leer una partitura y llenar la hoja de notas. Pero vos (mirando a Pablo), vos estudiaste música, déjate de joder Pablito… Te cuento: yo tenía que conocerlo. Año 2000. La cumbia villera explotaba y empecé a buscarlo. Finalmente logro comunicarme y me dicen: está a tu disposición. Poné hora y lugar. ¡¿El tipo sonaba en todos lados y estaba a mi disposición?!

Lescano se la ve venir, se activa, se excita. Empieza a aplaudir en el lugar -una oficina de la discográfica Pelo Music-. Se frota las manos, barre con todos los discos de un estante y empieza a saltarles encima.

– ¿Ese no es de Miranda!?

“¡¡¡Era pop!!!”, grita.

Se ve que esta por ocurrir algo interesante. Fidel actúa la escena del primer encuentro que tuvieron.

“Va a venir Pablo Lescano mañana, ¡ay ay ay!, tengo que hacer un tema que pegue con eso de la cumbia villera. Me encierro y hago Hecatombe. Vamos a las siete a ensayar con la banda porque a las ocho viene Lescano, y tiene que salir todo bien… Ocho, ocho y cinco, ocho y diez, ocho y veinte, ocho y media. Nada. Nueve menos veinte, nueve menos cuarto. Nueve menos diez…”

Lescano: Jajajjajajjajjajja!!!

Fidel: Clá, demasiado bueno para ser verdad. Listo. Nunca vino. Pablo Lescano murió para mí. La cumbia villera murió para mí. Al otro día me llaman de parte de Pablo Lescano. ‘Te llamo para pedir disculpas’, me dicen. ‘Pablo tuvo un contratiempo. Por favor, dale otra oportunidad. ¿Mañana misma hora , mismo lugar?’. Le dije que sí y me hice otro tema que después grabamos con Damas Gratis: Vamos a robar, se llama el tema…”

Lescano:Jajajajjáá.

Fidel: Ocho y cinco, ocho y diez y de pronto entra a la sala el dueño diciendo ‘¡¡No sabés el auto que hay en la puerta!!’ Ahí lo conocí. Llegó como Meteoro. Su Mach 5 era un Mitsubishi 3000. Rojo. Entró a la sala con el pelo mojado y pegado. Se ponía Coca Cola en el pelo. Estaba todo agitado y con cinco mil teclados. ‘¡¡Dale wacho, ayudame!! ¿Vos sos Fidel, wacho? ¡¡Wacho perdoname lo de ayer, no pude venir!!’ Nos habíamos conocido hacía 30 segundos y no parábamos de obedecer sus órdenes. Y al rato, ti ti ti, tutututu, tatata, pí pí, pu pu pa pa, lalarilu, laralilaa… ¡Tenía dos millones de sonidos y me los tocaba todos al mismo tiempo. ‘¡¿Te gusta el sonido 430, wacho?! ¡¿Te va el somido 567?!’ ¡Cómo no vas a ser amigo de alguien como Pablo!

Lescano: Mi público lo ama -dice abrazándolo a lo Maradona- . Lo ama de verdad. Mi público es diabólico; es lo peor que hay. Si le caés mal, por más que yo le tire flores al invitado, me matan. Hubo músicos grosos que tuvieron que bajarse. No te voy a decir quiénes, pero eran grosos. La cumbia no acepta a cualquiera. Yo no sabía lo que era Gente que no. Fidel me dijo que era una canción que la venía cantando desde los ‘80. Pero yo no escuchaba rock.

– ¿Por qué la cumbia se puede mezclar con cualquier ritmo?

Lescano: Tampoco la pavada. Falta que yo grabe Despacito… ¡¡Nooo!! ¡¡A mí, por favor, no me anotes en ese ranking!!

– ¿Qué problema tenés con “Despacito”?

Lescano: ¡¡¿¿Cómo voy a grabar Despacito??!! No, yo siempre fiel a mi estilo. ¡Eso es un reggaetón comercial, papi…!

– Dale, seguro que te hubiera gustado hacerlo…

Lescano: No, no. Yo no podría hacer una canción así.

– ¿Por?

Lescano: No me saldría.

Fidel: Despacito es un tema político que refleja un momento del mundo y los pueblos. Refleja lo que la gente siente.

– ¿Y Agapornis qué onda?

Lescano: El otro día escuché una definición: es cumbia cheta para que al que lo escuche no le de cosita. Me pareció muy buena.

– ¿De qué partido político es la cumbia villera?

Lescano: Si vinieran todos los políticos y me hablaran, me convencerían. Yo me como cualquier chamuyo.

“Gente que no”, de TTM al teclado de Lescano

Un himno punk que recorrió varios estilos

“Gente que no me parecía que era un tema muy hecho, muy tocado. Por eso no me interesaba mucho hacerlo. Es un tema de (Jorge) Serrano, de los Auténticos Decadentes; un tipo maravilloso y talentosísimo. Una de nuestras figuras”, dice Fidel Nadal. En sus orígenes, cuando Serrano aún estaba en Todos Tus Muertos, Gente que no era un reggae. “Pero cuando empezamos a hacerla en vivo no sabíamos tocar, yo empecé a gritar y se convirtió en otra cosa”.

El tema, todo un himno punk, fue lanzado como simple y empezó a sonan en las radios en 1988. Años más tarde, MTVy la revista Rolling Stone lo hicieron entrar en el puesto #97 de Las 100 canciones más destacadas del rock argentino. La historia más conocida señala que además de la letra de Jorge Serrano, en la música también participó Horacio Villafañe, Gamexane.

Hay gente mentirosa, gente policía, gente de mierda, gente que no/Gente que no (gente que no)/ Hay gente que te dice que tenés que trabajar/Hay gente que te dice que tenés que estudiar/Gente que te dice que tenés un problema existencial/Gente que no, gente que no, gente que no…

– ¿Qué te parece la letra, Pablo?

Lescano: No le presté mucha atención.